Érase una vez un viejo loco y travieso que no podía estarse quieto. Zarandeaba los árboles y asustaba a los animales. Corría por los montes en botas y chones y capa adornada con aves y flores.
Un día, subiendo al Ajusco, encontró a lxs diosxs en medio de un culto, formando la lluvia que inunda a los lagos y haciendo volcanes por todos lados. Ellos le encargaron llevar un equilibrio entre valles mojados y montes cenizos, pero el loco virolo nomás por moler avienta su rayo con todo el poder del estruendo macizo y violento que es.

Así quedaron las Pizzas Trueno marcadas, con “aros trueno” están adornadas.
Sean todos bienvenidos a gozar, las Pizzas Trueno van a amar <3

